En todo momento…

Hay amores discretos, intensos en su sencillez. Amores imperfectos en su esencia, por ser reales.  Soportan volcanes y ventiscas de forma imperturbable. Siempre con el corazón dispuesto. No están hechos de palabras, ni efusiones. Son puros y sinceros: sin doblez. Desconcertantes en la belleza de sus sentimientos sin artificios. Están en todo momento… y tú lo sabes. Lo supiste desde el primer momento. Que es él, que es el tuyo…

imágenes: Celine Veilhan

21 días de corazón…

Una amiga nos ha estado enviando un mensaje con imágenes y  palabras de ánimo, durante todos y cada uno de los veintiún dias que duró la pesadilla, y continúa haciéndolo. Otra amiga nos llevó su tablet, sus zapatillas mullidas, porque eran especiales; otro me daba los buenos días con ánimos y esperanza. A todas horas del día y de la noche hemos recibido mensajes, visitas, regalos. No ha importado la distancia, el poco tiempo que tuvieran. La familia y los amigos no nos han dejado ni un minuto de soledad. No puedo decir que nos hayamos sentido solas en un solo momento. Y la amargura con amsitad, es menos oscura ¿Cómo agradeceros tanto? Gracias y mil gracias. No sabéis lo importante que habéis sido y lo importante que sois, y estáis siendo para nosotros: GRACIAS.

corazón . Lisa Ferrante

¿La ausencia de un padre…y?

Me hablaba alguien este fin de semana sobre la importancia de la carencia de un padre. Y yo pregunto: ¿padre?, ¿de qué padre?, ¿la ausencia del padre de quién? Si hablamos de la ausencia de mi padre durante mi infancia hubiera sido un drama, porque era amoroso, cariñoso y muy preocupado por nosotros, por toda su familia. Si hablamos de la asuencia del padre de mi hijo, pues hubiera pasado lo mismo, pero otros padres… pues eso, dependerá de quién. Hay ausencias que son verdaderas bendiciones y solo han provocado el vacío cruel y remarcado por una sociedad patriarcal que te recuerda a cada momento que no hay un hombre en tu casa. Ficha del colegio  de mi hija en la infancia: ” Nombre del cabeza de familia: …….” . Pues no. La cabeza era de la “Madre” . Entrada en el hospital: ” ¿ El padre, por favor?”. ” Soy yo, me llamo Pilar”. Etc, etc.  Sí, ausencia de un hombre. De padre, no. Para tener ausencia de padre, primero hay que sentir que hay un padre. Y después notaremos su ausencia. ¿Es esta la falta de amor que proclaman las del pensamiento mágico y que provoca enfermedades? Contádselo a otra. El amor no tiene sexo, ni va con la sangre. Contádselo a otra. El amor es otra cosa. Es algo de dentro… es algo del corazón. ¿ Os suena?

CECILE VEILHAN mamás

 

” Por favor, mamá, descansa…”

Cuando cuidas a tus hijos te sientes absotulamente necesaria, imprescindible, una pequeña diosa de la maternidad. Con el paso del tiempo, y ciertos acontecimientos que superan lo cotidiano , demostrándote la fragilidad de la vida, te das cuenta de que eres solo una diosa de barro y que tus hijos, como todos los hijos e hijas de la vida… caminan solos, por más que tus brazos intenten protegerlos. A mis cincuenta años, he experiementado algo nuevo:  “el relevo” de la vida, en el cuidado. Mis desvelos han continuado y continuarán sin fin, sobre todo durante este útlimo mes extremadamente duro y difícil, sin embargo, algo ha cambiado: las noches de sillón en el hospital ya no han sido las mismas, por mucho que me haya levantado a cada hora o cadas dos horas a controlar la glucosa para comprobar que todo estaba bien, para poder estar tranquila… De repente, una luz diferente me ha hecho ver que la vida se transforma; he sentido que unas manos suaves y jóvenes me han tapado con una manta en mis torpes intentos de descanso. En la oscuridad, he escuchado una voz cantarina susurrándome: “Por favor, mamá, descansa, relájate”; ” mama, no tengas miedo, esto no puede con nosotras”; ” vete a casa, mamá, come”. He visto unos ojos cargados de fuerza, un cuerpo joven y dolorido lleno de coraje y valor; una energía llamada experiencia y juventud; un amor sin límites que nos ha unido durante toda la vida… y me he visto en el espejo de su piel suave y de sus ojos claros. He visto en ella, esa mujer joven crecida en mi vientre, toda mi fuerza y mi coraje… aún mayores que los míos. Una fuerza que nos ha dejado a todos sin palabras. Me siento orgullosa de tu energía, hija, de tu ímpetu de leona, de mujer. Y comienzo, poco a poco, a respirar tranquila. Sigo a tu lado. Pero, sin duda, va llegando el relevo, y siento que, al final, tras esta durísima batalla que hemos librado este año, estás por fin tomando las armas de valor necesarias para continuar esta lucha por tu cuenta. Y no importa, volvamos a empezar. Te quiero, leona.

Celine Veilhan

Celine Veilhan

 

La perversidad de la mentira

Ayer escribí sobre los bulos que promulgan la relación entre la ausencia de amor y la diabetes. Hace muchos años circuló la barbaridad de la relación entre el autismo y las madres “congelador”. Siempre buscando respuestas, y casi siempre recayendo  en la culpa de las madres y las familias, porque, claro,  ese “amor” que el niño o niña supuestamente no sintió… se debió a que algo no lo hiciste bien.

Varias personas han contactado conmigo para contarme sus experiencias a raíz de mi entrada de ayer. A todas les llegó este tipo de información tras el debut diabético de sus hijos. Posiblemente, y haciendo memoria,  a mí también me llegara, e incluso puede ser que en algún momento lo reenviara. Y ahora, con la madurez de los años y la experiencia como madre y docente,  me pregunto: ¿Qué pretendían o pretenden las personas que envían este tipo de información? ¿ Ayudan a los padres a estar fuertes y unidos en la tarea que les espera, o les crean conflictos de culpabilidad, desasosiego, nerviosismo, dolor? ¡Qué perversidad!

Creo que no somos conscientes de la perversidad de estas mentiras: una pareja joven  con su bebé, alrededor amigos y amigas con sus bebés sanos, y de repente, el debut. Hay confusión, culpabilidad, dudas, ¿ en qué fallamos? Por supuesto, no todo fue perfecto, ni en la pareja, ni en el amor, ni en los cuidados…quizás le dejamos de dar el pecho, quizás lo llevamos demasiado pronto a la guardería, o discutimos aquel día, quizás… y entonces, llega esa mano pérfida que yo imagino de color verde con unñas negras… y te da la preciosa información de que la diabetes tipo uno de tu hijo o hija se debió a una ¡ausencia de amor…en algún momento…. !!!, y veo el caos emocional, las miradas de reproche, el recelo, la inseguridad, la vergüenza… en ese momento en el que la familia debe estar unida en el amor. ¡ES ABSOLUTAMENTE PERVERSO! Es terrible dar este tipo de información sin ninguna evidencia más que la de la fantasía. No. No hay ninguna familia perfecta, ni las que se unen ni las que se separan; no hay ninguna relación perfecta, ningún embarazo perfecto. Y salvo verdaderas barbaridades hacia los niños, con las que también me he topado en mi profesión (  y no, pues no tenían diabetes, en 28 años de experiencia con niños sumidos en verdaderos dramas, ninguno tuvo diabetes); no hay familias perfectas que den amor absoluto a sus hijos. Hoy por hoy, no hay ninguna evidencia científica ni de ningún tipo acerca de las causas de la diabetes tipo uno. La ciencia nos las dará, quizás, algún día. Mientras tanto, dejen de hacer daño. Guárdense sus informaciones, correos electrónicos, chismorreos de corral, libros fantásticos, debates de telecinco,  e informaciones perversas en el cajón de sus casas. Dejen de hacer daño, por favor.

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Sunday Morning. Lauri Blank

Harta de escuchar sandeces sobre la diabetes…

Nada más quedarme embarazada de mi hija, compuse una canción al piano para ella. Con letra y música. No cabía de emoción. Tenía veinticuatro años, y el cielo me parecía más azul que nunca, asi es que compartí la noticia con su padre, con los abuelos paternos, los maternos: la abuela Felisa lloraba de emoción. Cuando nació no habíamos visto criatura más bella ni de ojos más espectaculares. Cuento todo esto porque, si no tenemos bastante con lidiar con los problemas cotidianos, tengo que afirmar y reafirmar, que  mi hija fue amada, deseada, y estuvo llena de amor desde el minuto cero de ser concebida. Y sigue amada, con una familia atípica que la adora. Todo lo tiene doble, y amor a espuertas, a pesar de que nadie somos perfectos. Así es que rogaría a las buenas intencionadas personas que, amparadas en pseudociencias y ciencias baratas, hablan de que la diabetes u otras dolencias se deben a la falta de amor, y otras sandeces semejantes, que sean prudentes. Mi casa siempre tuvo amor, y es cierto, muchos problemas humanos como las de muchas otras personas. Presuponer otra cosa, sería caer en prejuicios de la época de don Francisco. Ya está bien de avasallar a la gente con este tipo de comentarios y más aún de tratar a la diabetes como un mal menor. Es lo que es, y se trata con insulina, y los problemas médicos los tratamos en el hospital.  No quiero escuchar a mi alrededor ninguna tontuna dañina, y falta de respeto. NO QUEREMOS MEDICINAS ALTERNATIVAS, OPINIONES DE PENSAMIENTO MÁGICO, NI INTROMISIONES SIN PERMISO EN NUESTRA VIDA. HAY LÍMITES. Hasta las narices estoy de la pesudociencia. Por favor, miren hacia sus casas y sus problemas. Seguro que hay mucho que limpiar…

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